Paseando por la Playa de Samil, tras la primera sesión del taller, según mi cámara eran las 21,35 horas, y aún apetecía bañarse.
Jesús muy bien rodeado siempre.
Esperando la cena, las 22,18, y el sol apenas comenzaba a ponerse allí detrás, en el pinar que no nos deja ver la playa.

Clara removiendo la queimada con mucho estilo, bajo las atentas miradas de Jesús y Celia.
Despedida en la que no se dijo adiós, sino hasta la próxima, y que sea pronto.
Comentarios
Un beso
Bikiños
A ver cuando te acercas, que yo ya he cruzado la península para verte.
;)