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viernes, 10 de junio de 2016

FALSAS ILUSIONES. PRIMERA Y LIMITADA EDICIÓN EN PAPEL.




¿A que es bonito?

Si quieres uno, escríbeme a mi correo: 

teresacameselle@gmail.com





lunes, 30 de mayo de 2016

MI DECÁLOGO DE ESCRITORA



DIEZ RAZONES PARA ESCRIBIR

1.- Escribo porque me gusta, porque me satisface y me llena de alegría cada página que termino.

2.- Escribo para mí, primero que nada, soy la primera lectora, y bastante exigente.

3.- Escribo para contarme esas historias que nadie me cuenta, y como soy escritora de brújula, espero impaciente la llegada del final.

4.- Escribo menos de lo que quisiera, por falta de tiempo, pero creo más en la calidad que en la cantidad.

5.- Escribo histórica porque me gusta viajar en el tiempo, y de momento, no he encontrado una máquina para hacerlo (ni las puertas del Ministerio).

6.- Escribo histórica porque me obliga a documentarme, y disfruto y aprendo cada día, gracias a mi obsesión por saberlo absolutamente todo de la época en la que transcurren mis historias.

7.- Escribo sin el afán de hacerme rica con las ventas, y eso me da libertad.

8.- Escribo para lectores, no para fans, algo que nunca he fomentado ni me parece necesario.

9.- Escribo sobre lo que me gusta, lo que me inquieta, lo que me preocupa, lo que me sorprende, lo que me fascina.

10.- Escribo y seguiré escribiendo, porque soy escritora. Todo lo demás, publicar, ser famosa, hacerse rica, triunfar... Todo es secundario, irrelevante. Si viene, bienvenido sea, sino, aquí seguiré, al pie del cañón, disfrutándolo como el primer día.

viernes, 20 de mayo de 2016

DE FERIAS DEL LIBRO POR GALICIA



Abril y mayo han sido, o están siendo aún, meses intensos de letras y encuentros. De la Feria del Libro de Pontevedra, pasando por la de Ferrol, hasta desembocar en la de Porriño, que se estrenaba por primera vez en el circuito de las ferias gallegas. Además de otros eventos más personales, a estas tres citas me he apuntado con los ojos cerrados. Un mensaje de Trinidad Palacios, la más profesional y competente de las organizadoras/presentadoras de citas culturales, y siempre la misma respuesta: ya sabes que contigo, me apunto hasta a un bombardeo. Si encima me sienta a la mesa con queridas compañeras como Silvia Barbeito, Mariajo Losada o Mimmi Kass, no es un trabajo ni una responsabilidad es una fiesta asegurada.
Me había comprometido con Mimmi a hablar de la de Porriño, la última, este pasado sábado 14 de mayo de 2016, casi víspera del gran Día das Letras Galegas, que se celebró el 17 de mayo, como cada año. Allá nos fuimos, a la capital de las canteras gallegas de granito, para hablar esta vez del erotismo en la literatura romántica. Que no es lo mismo que hablar de literatura erótica, que esta vez no era el tema, aunque estando Mimmi Kass en la mesa, al final siempre hay que referirse a su especialidad.
El erotismo en la literatura romántica. Dentro de mi intervención, hablaba yo del lector que se acerca por primera vez a nuestro género, y descubre con sorpresa las escenas de sexo, más o menos explícito, que contienen casi la totalidad de los libros que se publican. No es algo nuevo, que nadie se confunda con este lío de la erótica de los últimos años. Las bases del género romántico se sentaron a primeros de los 80 por las autoras americanas de la época, y desde entonces incluyen alguna escena de sexo entre los protagonistas principales. Por un motivo obvio, porque estamos contado historias de amor, y el amor y el sexo están indudable e íntimamente unidos.
Nos hablaba Mimmi Kass de sus lecturas, más del género erótico puro que del romántico, con cierto convencimiento de que en la romántica el sexo era tratado de un modo demasiado clásico o estandarizado. A esto, Trinidad Palacios y yo, que somos grandes lectoras de los clásicos, pero también de las nuevas autoras que van surgiendo, tuvimos que mostrar nuestro desacuerdo. El género es tan prolífico, son tantas las autoras, y tantas las publicaciones, que la meta de cada una está en contar una historia algo diferente a las demás, lo que resulta por momentos no una misión imposible, pero sí bastante dificultosa, y eso lo puedo garantizar desde el punto de vista de la autora. Desde mi perspectiva de lectora, me congratulo de ello, porque la competencia nos garantiza variedad y calidad.
(Nota.- Si no eres lector/a de literatura romántica, o si has probado y no te ha convencido, quizá porque no has acertado con la autora o con el título de tu gusto, dale otra oportunidad. Déjate aconsejar por quien haya leído mucho, y te garantizo que encontrarás novelas que te sorprenderán.)
Leyó Trinidad Palacios un pasaje de una novela deliciosa, “Abandonada a tus caricias”, en donde el protagonista se limita a quitarle un guante, ¡en público!, a la protagonista, en una escena más sensual que muchas otras que he leído con largas descripciones de genitales y elaboradas prácticas sexuales. El erotismo puede estar en una palabra escogida, en un gesto, en una caricia no necesariamente en las zonas erógenas más conocidas. Eso es lo que aprecio yo en un buen libro, lo otro, me parecen descripciones de escenas vistas en películas de dudosa calidad.
También hablamos del juego que puede dar, por ejemplo, todo lo relacionado con la gastronomía, si la autora tiene la maestría de las tres que cité como ejemplo: Lydia Leyte en su “El fuego envuelve tu nombre”, Pilar Cabero en “Entre lo dulce y lo amargo”, y Yolanda Quiralte en “Cotton bride”.
Y muchas cosas más que se nos quedaron en el tintero, por lo que tuvimos que extender la charla en el café más cercano, y después hubo cena, y…
Creo que ya he confesado en las redes que toda esta gira de charlas es una excusa para reunirnos y disfrutar de la buena compañía. Cuando te juntas con gente tan maravillosa, culta, y entusiasta de la literatura, es como si te dieran una gran inyección de vitaminas, que te alimenta la mente y el alma por muchos días.

Os recomiendo que no le perdáis la pista a Mimmi Kass, tiene un blog fabuloso lleno de relatos muy sensuales (AQUÍ), y muy pronto podremos leer por fin su primera novela “Radiografía del deseo”. Es una nueva autora que viene pisando fuerte, se ha fogueado con los relatos del blog, un gran aprendizaje por el que deberían de pasar todos los escritores antes de lanzarse a la novela, es trabajadora y exigente consigo misma, y contagia su entusiasmo por esta carrera que comienza, y en la que le auguro mucho éxito. Autoras como ella son las que necesita el género para seguir dando alegrías y satisfacciones a los lectores.
Y si quieres vernos, y oírnos, a todas las que he citado aquí, ya sabes que tienes una cita en el Congreso de Literatura Romántica de Coruña, el 1 y 2 de julio (TODA LA INFORMACIÓN AQUÍ).





lunes, 9 de mayo de 2016

LA NOVELA ROMÁNTICA Y EL TEST DE BECHDEL


Tengo por costumbre mezclar cine y literatura, son mis dos grandes pasiones, y no veo mucha diferencia entre ambos medios, puesto que los dos hacen lo mismo: contarme historias.
Por eso hoy me atrevo a aplicar el test de Bechdel a la literatura romántica.
¿Qué es el test de Bechdel? Tres reglas muy sencillas que incumplen la inmensa mayoría del cine, especialmente si hablamos de cine comercial, es decir, los grandes estrenos de Hollywood.

Para pasar el test de Bechdel, la obra debe incluir
  1. como mínimo dos personajes femeninos, que
  2. hablen entre ellas sobre algo
  3. que no sea un hombre.

Y ahora estáis pensando que podríais citarme un montón de películas en las que se cumplen las tres reglas. Os reto a que lo hagáis en comentarios.
Como digo al principio, yo lo voy a aplicar a la novela romántica. 
Hace poco he releído "Shanna" de Kathleen Woodiwiss, uno de mis clásicos favoritos de todos los tiempos, y sí, cae en ese error lo mismo que caen muchísimos de los libros publicados en los años 80 y 90.
Shanna no tiene ni una sola amiga, ni una sola persona de confianza más que su doncella, a la que trata un poco a la manera de Scarlett con su Mammy. No tiene familiares, ni personas con relación cercana a su alrededor. Su padre es el propietario de una isla en el Caribe, un hombre rico con muchos negocios, en su casa se celebran cenas y reuniones, ¡y Shanna nunca tiene una mujer con la que hablar! Una mujer a la que contar sus inquietudes, sus penas o sus alegrías. Esto en un libro de más de seiscientas páginas, en una historia que transcurre durante varios meses. 
La única mujer que destaca un poco, es una descarada que quiere robarle a su marido, y acaba siendo asesinada. Y en la parte final, cuando conoce a su familia política, tiene unas breves palabras con su suegra y cuñadas.


Y, me da mucha pena decirlo, lo mismo ocurre con "Una rosa en invierno" de la misma autora, mi novela favorita de todo el género romántico. Erienne Fleming es una joven encantadora, bien educada, de buen carácter, amable y compasiva, a pesar de las privaciones que sufre y de un padre que la maltrata. Y no tiene ni una amiga. Nadie en quien confiar ni a quien acudir en todo el libro. La otra mujer que destaca en la historia, es una presumida que le quiere robar a su marido y que, sí, también acaba mal. 
Y así os podría citar muchas novelas de hace algunos años, y también algunas más recientes, en realidad, en los casos en los que hay buena relación y personajes femeninos importantes a mayores de la protagonista, suele ser en las series y sagas. 
Pongamos por ejemplo la serie de Pamela Clare del I-Team, donde las principales protagonistas se conocen por trabajar en el mismo periódico, cada una tiene su libro, y el resto también salen como personajes importantes y buenas amigas. 
O los Malory de Johanna Lindsey, una saga que nos acompaña desde hace más de veinte años, y que va añadiendo personajes a los ya existentes.
También se le da bien el manejo de grupos de amigas a Lisa Kleypas. De hecho, para mí, lo mejor de la saga de las florero es precisamente la amistad entre las cuatro protagonistas, por eso mi libro favorito es el primero, porque es cuando se conocen, compartiendo su triste destino de mujeres florero en los bailes, y deciden unirse para combatirlo.
Podríamos llegar así a la conclusión de que el asunto de la protagonista solitaria se ha ido dejando atrás con el tiempo, pero no significa eso que todas las novelas pasen el test de Bechdel. Siguen existiendo amigas que solo están como soporte para que les hable de sus penas amorosas, es decir, que no cumplirían el punto 3, "que no hablen sobre un hombre". Y también siguen existiendo las enemigas furibundas, a la manera de las más rancias telenovelas, ese tipo de personajes exagerados e histriónicos, capaces de las mayores barbaridades para robarle a la protagonista el amor de su hombre. Eso tampoco sirve para pasar el test. 
¿Significa esto que es obligatorio que en una novela la protagonista tenga amigas?
Voy a responder a la gallega, con otra pregunta: ¿te parece normal que una persona no tenga amistades?
Es decir, si es una buena chica, o simplemente una chica simpática, si es una profesional que tiene compañeras de trabajo, una persona con inquietudes, una deportista... Cualquier personaje que te imagines, a menos que viva encerrada en su habitación a la manera de un hikikomori japonés, lo normal será que tenga amigas (y amigos también), y que hable con sus amistades de mil cosas, que no sean solo del hombre que la ha enamorado.
Y lo contrario, si te paras a pensarlo, es raro, muy raro.
Quizá, volviendo al cine, es que nos inspiramos demasiado en las historias audiovisuales, y en las películas que nos presentan esas chicas que solo existen para que el protagonista se enamore de ellas, y que no tienen vida propia, ni familia, ni amigos, ni sombra siquiera. 
Protagonistas que, robando una frase de un experto cineasta, si las cambias por un jarrón, nadie se daría cuenta y la historia continuaría perfectamente.



lunes, 11 de abril de 2016

ROMÁNTICA ERÓTICA EN LA FERIA DE PONTEVEDRA


La cita era el domingo 10 de abril, a las 12 horas, en la carpa de la Feria del Libro de Pontevedra. 
Las duelistas: Mimmi Kass, Silvia Barbeito y quien esto escribe. Arbitraba Trinidad Palacios.


Durante días hubo cruces de amenazas y piques varios en Facebook y Twitter, se afilaron las espadas y se preparó el ánimo para la gran contienda.
Y allá que nos fuimos, con alerta naranja por temporal, lluvia, viento y granizo, cruzando la comunidad las de las Rías Altas, para encontrarnos con nuestra contendiente en las Bajas.
A pesar de los elementos, nos encontramos con un público valiente y bien dispuesto, amable y colaborador. 
Se lanzó una moneda y, tras la breve presentación de Trinidad Palacios, Mimmi Kass salió por primera vez al ruedo en vivo y en directo, en este mundillo de la literatura romántica, tan complicado y lleno de reglas no escritas como cualquier otro.
Me quito el sombrero para saludar a mi compañera que, a pesar de lo comprometido, apenas me dio guerra, porque es una persona culta, educada y entendida en lo suyo, que abarca la medicina y la literatura, lo que es mucho.


Y así fuimos desgranando entre las cuatro la situación del subgénero de la erótica dentro de la literatura romántica en los últimos años, la estrepitosa caída de ventas desde 2015, que achacamos a la abundancia de publicaciones de ínfima calidad que apenas se pueden encuadrar en el género, y también tuvimos tiempo para hablar de la cara más amable, de las buenas novelas y las buenas autoras, y ponernos de acuerdo en "casi" todo.
Al finalizar el acto, un caballero asistente nos agradeció el coloquio y nos dijo que le parecíamos cuatro Quijotes luchando contra molinos de viento.
Y eso es lo que somos. 
Y seguiremos luchando, por reivindicar las buenas obras románticas y ponerlas en valor, por acabar con los prejuicios y por alcanzar por fin la primera división de la literatura de género, que es el lugar que corresponde.