LA IMPORTANCIA -OBSESIÓN- DE LOS TÍTULOS

Mi primera novela se pasó casi dos décadas de cajón en cajón, según me mudaba de casa. 
Cuando se dieron las circunstancias para terminarla de una buena vez (eso o tirarla a la papelera), y además con urgencia porque quería presentarla a un premio y había un plazo máximo, me di cuenta de que el título que tantos años atrás había pensado, ahora no me decía nada.
Y no encontré otro título.
El tiempo apremiaba, así que le puse un título poco interesante, confiando en que si había suerte, y se publicaba, la editorial quizá tuviera una buena idea para cambiárselo.
Gané aquel premio, y mi novela se publicó, y ese título poco interesante "La hija del cónsul", me persigue desde entonces. Es mi novela más leída y más valorada por los lectores, pero tiene un título que no dice nada.
Aprendí bien la lección. Desde entonces, cada título ha sido muy meditado, y decidido antes de comenzar a escribir la novela. Además, hago que aparezca en la trama, en un diálogo, y es algo que a los lectores parece gustarles tanto como a mí.


Nunca hasta ahora, por suerte, ninguna de las cuatro editoriales que me ha publicado, me ha pedido que cambie un título. Supongo que es precisamente porque lo he pensado mucho, y tienen sentido, son una parte importante de la novela. 
El reverso de esta moneda, es que he llegado a obsesionarme con los títulos. Y una de mis mayores preocupaciones es que se publique una novela que se titule igual.
Lo que hago, por supuesto, es comprobarlo antes de decidirme. Si hay una novela con el mismo título, aunque la trama no tenga nada que ver, ni sea siquiera muy conocida, no lo voy a utilizar.
Si no encuentro otra igual, vía libre. 
¿Qué es lo peor que puede pasar? Que cuando mi nueva hija ya bautizada, ha echado a andar con paso firme, aparezca "esa" novela con el mismo nombre. No me ha pasado, pero sería cuestión de buscarlo solución si así fuera.
¿Qué hago para evitarlo, en lo posible? No digo los títulos de mis novelas hasta que tienen fecha de edición y portada. 
Que no digo que nadie ande tan necesitado de un título como para copiármelo, pero bueno, una es gallega, y desconfiada, lo llevo en el ADN. 
Que me imagino diciendo: la nueva novela que estoy escribiendo se titula "Lo que el viento se llevó" (hagamos como que este titulo no existe, ¿vale?). Y que alguien lo lee en mis redes sociales, y piensa: oye, qué bien le iría ese título a esa novela que tengo para publicar...
¿Me explico?
Pues por eso "Q" seguirá siendo "Q" hasta el día en que os pueda anunciar que se publica. Y eso confiando en que una vez más, la editorial que la publique no quiera cambiarle el título.
Y en cuanto a la novela de Adnan, por la que ya me estáis preguntando en las redes, todo lo que leáis sobre ella irá bajo las siglas LPDS, o bien, simplemente, como estoy haciendo ya, os diré que estoy trabajando en mi sultán.
Y yo que nunca quise escribir una saga...
Bueno, eso lo dejamos para otro día.


Comentarios

El Demiurgo de Hurlingham ha dicho que…
Claro que son importantes.
Algunos títulos memorables con 2001 Odisea del espacio (una referencia a lo mítico), Crónicas marcianas. Un estudio en escarlata.
Y hay titulos que luego adquieren importancia con la novela, como El proceso de Kafka.

La hija del consul es un buen titulo. Despierta curiosidad en el lector.
Menchu Garcerán ha dicho que…
Complicado el tema de los títulos. Mucho. A mi me ha pasado que menos de un mes antes de salir mi novela publicada, saliera otra con el título casi igual. (Y yo no lo había dicho) Imagina las prisas por cambiar. Por supuesto, llegamos a tiempo y pudimos cambiarlo :)
Seguiremos pensando en Q hasta que nos lo digas :)
Paty C. Marin ha dicho que…
Buenos días :)

Yo también soy muy mirada para los títulos y, sí, a todo el mundo le chifla leer el título de la novela dentro de la historia. Da cierto gustito encontrarlo ahí encajado porque entonces tu cabeza piensa "ahora todo tiene sentido!!" y cosas así, jajajaja.

Suerte con todo, besos!
Teresa Cameselle ha dicho que…
Sí, Paty, como lectora a mí también me da gustito encontrarme el título en la novela.
Menchu, el título de "Q" es imposible de cambiar, me obligaría a darle una vuelta completa a la novela, tengo cruzados los dedos de las manos y de los pies para que no haya ningún inconveniente que me obligue a cambiarlo.
Demiurgo, sobre 2001 leí hace un poco un reportaje, y también fue una historia que pasó por varios títulos antes de ese definitivo, tan genial.
Gracias a todos por la visita.

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