Relato del viernes: Un pequeño regalo navideño






ANGELES


–Hombre, ese ángel es de los de Machín. 
La niña mira al padre sin entender el chiste, pero sus ojitos vuelven apresurados a la carroza llena de luces y purpurina que intenta imitar al cielo, desde la que unos angelitos menudos tiran caramelos a la gente que tiembla de frío, arremolinada en las aceras.
–Ya sabes, la globalización que llega hasta a las cabalgatas. 
La niña no presta atención a la contestación del tío. Quedó prendada del ángel morenito. Desde la carroza, él le guiña un ojo, le lanza un montón de caramelos y sonríe, mostrando su blanquísima dentadura.
Ya en la casa la niña no puede dormir, está nerviosa. Pregunta mil veces por la bicicleta soñada, el padre sacude la cabeza. Para qué quieres una bicicleta si no sabes andar en ella, eres muy pequeña. El angelito me dijo que me traerían todo lo que pidiera. Pero cómo te iba a decir nada el ángel, niña, si estaba allí arriba, en la carroza. Que sí, papá, que me lo dijo con sus ojitos. El padre ríe. La niña al fin duerme y todos en la casa descansan.
Por la mañana los padres despiertan alarmados por los gritos de la pequeña. En la sala les espera un milagro, pintado de blanco y rosa, con un cestito colgando del manillar lleno de ramas de acebo. No dan crédito a lo que ven. El padre sólo acierta a farfullar una blasfemia. Coño con la globalización.

Comentarios

Carmen Andújar ha dicho que…
Pues si que es curiosa la globalización. Muy bonito y tierno el relato. ¡Ojala que todos nuestros sueños se hicieran realidad!

Un beso y Felices fiestas
XoseAntón ha dicho que…
Entrañable relato Teresa. Poco importa quien haga los milagros, mientras en la cara de los niños se dibuje una sonrisa.

Bikiños
Assumpta ha dicho que…
Jajaja buenísimo!!

Dulce, tierno y... ea!! que me alegro de que el angelito consiguiese que se cumpliera el deseo de la pequeña!! :-))
McDolmar ha dicho que…
jajajaja gracioso y tierno a la vez, historia corta pero con las palabras justas para dejar volar la imaginación...

:-*
DOLORS
Anónimo ha dicho que…
Cada vez trabaja menos esta Cameselle, esto no es un relato, es una muestra en miniatura. ¡30 líneas....! ayyyy Rytfriña, estas navidades te están volviendo perezosa :-))

Bien, después de la crítica seria vamos con la más desenfadada: En relación con esta frase: "Para qué quieres una bicicleta si no sabes andar en ella,...". me hace gracia la expresión, no usada por Andalucía; aquí diríamos "montar" en vez de "andar". Montar en bici, manejar la bici, pedalear, ... pero "andar", siempre con los pies :-)).

Que sí, que me gusta el superminirelatazo, y estoy de acuerdo con todos los piropos que le echan. Además, en estas fechas queremos que los niños tengan siempre lo que desean, final feliz, y yo contento. El estilo también lo creo acertado.

QUE TENGAS UNA FELIZ ENTRADA DE AÑO

Fernando
Teresa Cameselle ha dicho que…
Hola a todos, me alegro de que os haya gustado, a veces es un placer escribir historias tan tiernas, sobre todo cuando se trata de niños y de dejar volar la fantasía.
A mi crítico de cabecera, aclararle que aquí en Galicia "andamos en bici" y más te diré, en Ferrol, vamos a "hacer gasolina" y a "tirar el polvo" (bajar la basura, que nadie piense mal).
Besos a repartir.
Pilar Cabero ha dicho que…
¡Qué tierno!
¡Feliz Navidad y próspero año nuevo!
Besitos.
Teresa Cameselle ha dicho que…
Felices Fiestas también para ti, Pilar, un placer vete por aquí.
Un beso.
Teresa, ojalá tu relato se haga realidad estas navidades,

Que ya sabemos que la globalización nos has traido la crisis... y hará falta magia, jaja

Besos y felices fiestas,
Juanma
Felisa Moreno ha dicho que…
Un relato muy tierno y precioso, quiero seguir creyendo en estas cosas, quizás así nunca deje de ser una niña.
felices fiestas
Teresa Cameselle ha dicho que…
Juanma, Felisa, yo creo que sí, que se va a hacer realidad este sueño, y que nuestra bicicleta traerá el cesto lleno de inspiración y grandes relatos.
Besos.

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