VACACIONES EN ROMA (La educación de Laura)

Ayer estuvimos en El Corte Inglés, como siempre, revolviendo por la sección de libros y películas. Yo buscaba un par de novelas que me interesan, mi hija Laura se fue a las películas, y al poco me llama y me lleva a la estantería de la colección "Los imprescindibles", y me enseña "Cantando bajo la lluvia" y "El mago de Oz". La primera la tenemos de siempre, y la hemos visto varias veces, pero Diego se la ha llevado a Getafe, y no tiene trazas de devolverla, así que bueno, venga, nos la llevamos, ¿y la otra? Vale, también. Cuando llegamos a caja, nos informan que si llevamos cuatro, nos hacen un ¡¡40%!! de descuento. Es decir, que por cuatro euros más, nos llevamos cuatro películas. Así que volvemos al expositor y Laura escoge "El jovencito Frankestein" y yo "Vacaciones en Roma".
De vuelta a casa con nuestras magníficas compras, le digo a Laura que podíamos ver "Vacaciones en Roma" y así recordar nuestro viaje de hace dos años. Dicho y hecho. Ponemos palomitas, y nos sentamos cómodamente a ver esta preciosa, preciosa, divertida, entrañable, deliciosa y... triste película.
(Y ahora viene, advierto, cuando voy a contar algo sobre el final.)



Durante toda la película tenía ciertas dudas sobre cómo le iba a sentar a Laura el final, no feliz, de la película. Yo la he visto varias veces y siempre espero que acabe de otra manera, lo mismo que espero que Rhett Butler vuelta atrás y le diga a Scarlett que sí, que sí que le importa, querida, pero no, la magia del cine no llega a tanto.
Y llegó el momento, y yo crucé los dedos y pensé, bueno, que era el final lógico, que Wilder era un guionista maravilloso, y que era evidente que aquella historia tenía que acabar así, y que Laura, que no es una sentimental y a la que no le interesan demasiado las películas almibaradas, lo iba a entender. Pero no. Resulta que a los trece años no lo entiendes, como yo no lo entendía entonces. Así que dio un salto en el sofá exigiendo una segunda parte, asegurando que aquello no podía acabar así, que era injusto y yo que sé cuántas cosas más.
Ahora le ha cogido un poco de manía a a la película, a pesar de que sé que le ha encantado, pero me parece bien. A su edad hay que creer que todas las historias de amor acaban bien y que hay un final feliz siempre. Y lo más importante, a su edad hay que sentarse a ver una película en blanco y negro, rodada hace cincuenta años, nominada a diez oscar, de los que se llevó tres, incluido mejor actriz Audrey Hepburn, y disfrutarla, reírse, identificar los paisajes romanos y casi llorar con el final. Eso, para mí, es parte de la educación de mi hija, más que los logaritmos, los cultivos gallegos, y la educación para la ciudadanía.


Laura, feliz, en la Fontana di Trevi, año 2009.

Comentarios

J. G. ha dicho que…
excelente, preciosa fotografía en blanco y negro
Adelaida Ortega Ruiz ha dicho que…
Muy cierto, Teresa.
Yo también veo con mis hijas películas antiguas... las clásicas que son joyas de la historia del cine.

El Jovencito Frankestein es una de sus favoritas, y la han visto muchas veces.

Saludos.
MAR SOLANA ha dicho que…
Yo también soy una cinéfila empedernida, Teresa, y por lo que nos vas contando en el blog, coincidimos en gustos sobre algunas pelis.

Esta, en concreto, es de mis preferidas... En mi memoria reposa junto con "La fiera de mi niña", otro clásico que no sé si compartes :)

También tuve el mismo pataleo que tu hija la primera vez que la ví, al llegar al final, ¿Cómo era posible que casi un cuento de hadas acabara así? :)

Un beso.
Helena ha dicho que…
Me encanta esta película, a pesar de su final...¡¡¡¡
La he visto un montón de veces.
Yo también soy muy cinéfila.
Manuel ha dicho que…
El aprender que no todos los finales son felices tambien forma parte de la enseñanza de la vida, si ademas lo hace una pelicula como Vacaciones en Roma......
Un beso
SBP ha dicho que…
Que bonita entrada... mezclas la educación de tu hija con el final de vacaciones en Roma.

Yo tambien recuerdo alguna película que mi madre de niño me hizo ver y que no me gusto. Años después pasaron a ser de mis preferidas....

En ocasiones las cosas que se nos enseñan tardan tiempo en ser asimiladas.

Un abrazo, me ha gustado mucho la entrada.
Mario ha dicho que…
Yo también he visto varias veces la película y me gusta mucho a pesar de su final. Creo que vacaciones en roma tiene un mensaje muy interesante y todos deberían verla

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