EVENTOS LITERARIOS Y CÓMO MEJORARLOS


Se me ocurre escribir sobre esto ahora que aún estoy bajo la resaca del II HeartCon de Málaga, pero sobre todo porque he visto fotos de distintos eventos de los últimos días y he llegado a una conclusión importante: en las ponencias es imprescindible que haya una mesa delante de los ponentes, una de esas mesas largas con mantel, o cerrada por delante de cualquier otra forma. Im-pres-cin-di-ble. Especialmente cuando las ponentes son mujeres y llevan faldas, porque se trata de hablar de literatura no de marcarse un Sharon Stone, ¿verdad?

CONFERENCIA DE LA ASOCIACIÓN DE AUTORAS
AMERICANAS DE ROMANCE

Y una vez que llegue a la conclusión de lo imprescindibles que son las mesas cerradas, ya me lié la manta a la cabeza y he perpetrado una lista de puntos a tener en cuenta por la organización en cualquier evento literario. 

Nunca he organizado un evento, eso es cierto y ya lo confieso antes de que me lo preguntéis, pero he asistido a muchos, muchísimos. Diez años asistiendo a eventos, al menos uno al año, dan para haber visto de todo, bueno, menos bueno, y lo otro. Así que ahí van mis imprescindibles para mejorar el vuestro.

1. Invita a ponentes, no esperes a que se inscriban para repartir entre ellas las mesas. Invita a las que te parezcan mejores, a las que más te gusten, a las que creas que van a aportar algo interesante. A las autoras nos encanta recibir invitaciones, hacen que te sientas valorada y alguien importante, lo que redundará en una buena respuesta a tu convocatoria.

2. No se puede innovar, son 10 años repitiendo el mismo esquema, así que al menos trata de no aburrir. Y no aburrir no significa inventarse títulos absurdos para las mesas, del tipo: Erótica en la ducha: del patito de goma a la alcachofa. No. Se trata de prepararse bien las ponencias, hacer preguntas interesantes, que sea ágil, con un punto chispeante, y práctico a la vez. (¿Es mucho pedir?)

3. Hay que dar una oportunidad a las nuevas autoras, a las que aún no tienen tablas, apoyándolas y acompañándolas de gente con experiencia que no las pise, sino que les indique el camino. Todas fuimos novatas algún día, y solo fogueándose en los eventos se aprende y se pierde el miedo escénico.

4. Sentidiño. Esta es una expresión gallega que implica mucho más que sentido común. Si organizas un evento literario, es para hablar de libros y de autores, no para airear trapos sucios ni crear mal rollo. A nadie le beneficia, y las editoriales huirán de los eventos polémicos.

5. Dale amor del bueno a todos los participantes. Haz sentir a la última recién llegada como la estrella del evento. Y a la estrella del evento no le andes besando los pies, piensa en tu lumbago y me lo agradecerás.

6. Profesionalidad. Dependiendo del evento que quieras organizar, si es algo más que una quedada de amigas para hablar de los libros que os gustan, tienes que pensar en términos profesionales. Ve a otros eventos, toma nota de lo bueno y lo malo, y trata de mejorar el tuyo cada año.

7. Ejerce de anfitriona y presenta a autores y editores, a lectores y autores, procura que haya intercambio y circulación entre todos los asistentes. Deja suficientes tiempos de descanso que sirvan a este propósito. Y no te olvides de las etiquetas identificativas, para las despistadas como yo, son valiosísimas.


8. Y, para acabar, ¿qué tal una fiesta? La foto es de la fiesta organizada por Harlequín en uno de los eventos de la Asociación Americana de Escritoras de Romance. Es el momento en el que todo ya ha pasado, los ponentes se pueden relajar, las lectoras ya han conocido a su escritora favorita y han comprobado que es de carne y hueso, las editoriales ya han publicitado sus obras, así que ¡toca divertirse! Tu evento será inolvidable si tiene un buen final.

Y hasta aquí lo que se me ha ocurrido de momento, ocho puntos, más las mesas (no os olvidéis de las mesas cerradas por delante). ¿Qué os parece? Se aceptan aportaciones, críticas y hasta protestas. 








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