Viernes 13 otra vez


Este mes de marzo está resultando un tanto extraño; es curioso que los días coincidan exactamente con los del mes pasado, y para mí, que las últimas semanas se me difuminan y no sé en que día vivo, tiene algo de déjà vu.
Ayer me enteré de que hoy era viernes 13, otra vez, así que he rebuscado en el cajón y he escogido este relato curioso e inquietante, uno de los más raros que he escrito.
Espero que os guste.

BAJO LA CAMA


Los que viven bajo las camas no tienen cuerpo, solo largos brazos blanquecinos con finos dedos de pianista en forma de garra. No pueden vivir bajo las camas-nido, ni en las que tienen esos modernos somieres con cajones. Sus favoritas son las camas antiguas, altas y de robustas patas de madera. Allí se sienten cómodos. Es su hogar.
Su existencia solo tiene un motivo: asustar a los niños cuando van a acostarse. No les hacen daño, pero les provocan pesadillas y angustias que, aún de mayores, les hacen mirar con recelo hacia ese hueco oscuro bajo la cama en el que casi ninguno se atrevería a meterse al anochecer. Es distinto de día. De día puede incluso ser un lugar de juegos. Pero no cuando oscurece.
Alguna vez, quizás por una apuesta o por el reto de un hermano o primo mayor, alguien se atrevió. No hay nada bajo la cama, dijo, envalentonado, son inventos tuyos, ven tu aquí, si te atreves.
No lo hagáis nunca. Los que viven bajo las camas no pueden hacernos daño encima de ellas. Pero si los molestáis, si os metéis en su territorio, quizás entonces pasaréis a ser uno de esos niños que un día desaparecieron y nunca más se supo de ellos, uno de esos niños que aparecen en los sucesos de los periódicos. Y a nadie se le ocurrirá buscar allí, bajo la cama, donde vuestro cuerpo menudo va mermando día a día, mientras vuestros brazos se alargan, pierden color y se van volviendo duros y esqueléticos, con dedos de pianista en forma de garra.

Comentarios

Mercedes ha dicho que…
¡Fantástico! Y fantasmal. Qué bien lo has descrito; los miedos de los niños que luego se transforman en los miedos de adulto.
Me acuerdo ahora de había una canción de un pirata que navegaba en el orinal que había debajo de la cama. ¿Cómo era?...
Assumpta ha dicho que…
Madre mía!!! El relato es absolutamente terrorífico mejor no leerlo de noche... glubs... GENIAL.
Matrícula de honor!! :-))

Por otra parte, Teresa, despistadilla... teniendo febrero veintiocho días, resulta que son cuatro semanas exactas y, por lo tanto, es obvio que los días de febrero y marzo coinciden siempre, cada año (salvo que sea bisiesto, claro) jejeje

Besos!!!
Assumpta ha dicho que…
Jopé... es que me miro la foto y, con el texto, da canguelo, eh?... uffff
Teresa Cameselle ha dicho que…
No sé, Merce, no me suena nada esa canción, a veces trato de acordarme de algunas de las que cantábamos de pequeños, saltando a la comba y a la goma, y no consigo recordármelas, me da mucha pena, claro que ahora tenemos Internet, seguro que en algún sitio la podemos encontrar.
Hola Miss, si es que ando más despistada que un pulpo en un garaje, jaja. Ya otros años me había dado cuenta de la coincidencia, pero este, con el viernes 13 incluido, me ha resultado más curioso de lo normal.
Besos.
Anónimo ha dicho que…
Bien escrito Teresa, de lectura fluida, como a mi me gusta; pero en cuanto al objeto del relato, me ha parecido algo light. Amos, que no me ha producido terror ni ná de eso.

Hay que superarse si quieres llegar a ser la más reconocida escritora de relatos cortos de España (y der mundo)

Léase casi todo en clave puñetera :-)

La foto si que da miedo, buuuhhhh...
Assumpta ha dicho que…
Jopé, Ferna... perdón, "Anónimo"... lee el relato de noche y dime si da miedo o no.

El temor a pensar que hay "algo" desconocido o "alguien" bajo la cama es uno de los terrores infantiles más comunes.
Crees que "esa cosa" te puede agarrar una pierna si vas a levantarte, o una mano si no te tapas bien con las sábanas...

Pensar, como dice Teresa, que uno mismo acabe convertido en un "ser" de esos, puede ser...

Lo digo en serio, cuando lo he leído he pensado en contarlo a mis sobrinos... pero luego he creído que mejor no porque igual tenían pesadillas.

Eso sí, por la tarde a mi marido se lo leo jejejeje
Paco ha dicho que…
Que miedo Teresa...

Creo que pasaré de mirar bajo la cama por si acaso...

Un relato breve pero intenso.

No se si me dará hoy tiempo a hacer mi relato del "Viernes 13",
ya que me encuentro "disminuido" por unos dias y me cuesta horrores escribir.

Un abrazo terrorífico
Ardilla Roja ha dicho que…
Es de mis preferidos. Y siempre me gusta leerlo.

Yo miraba siempreeeee!!

Un beso
XoseAntón ha dicho que…
Sí, Teresa, es lo que tienen esas camas enormes, permiten que se escondan los fantasmas mientras somos niños y después, de mayores, los amantes.

Muy bueno y adecuado para un viernes 13.

Bikiños
Fernando ha dicho que…
Teresa, ahora le toca el turno al tema del "cuarto oscuro". Ese si que me daba miedo. Tarea para el viernes que viene.
Teresa Cameselle ha dicho que…
Assumpta, no se lo cuentes tus sobrinos si tienes menos de, no sé, digamos 11 o 12 años, yo a mi peque desde luego no se lo cuento, que luego es capaz de querer dormir en mi cama con la excusa, jaja.
Paco, espero que no sea nada importante y que pronto te animes a seguir escribiendo.
Cati, tú es que ya te los sabes todos, no vale, jaja, me alegro de que por lo menos te guste.
Paisano, lo de los amantes da más para chistes que para historias de miedo, pero también tienen su miga.
Fernando, tú siempre buscándome trabajo. Además, los cuentos de miedo son para viernes 13 y el próximo es 20. Bueeeeeno, a lo mejor me lo pienso.
Besos a repartir.
Carmen Andújar ha dicho que…
Yo de pequeña tenía muchísimo miedo, sobre todo a estar sola y si me contaban historias de miedo, entonces ya no podía dormir, y por supuesto nunca miraba debajo de la cama por si acaso.
Un beso
Assumpta ha dicho que…
Tienen 8 y 13... pero al de 13 tampoco me atrevo que hasta hace poco no lo llevaba muy claro con la oscuridad :-)
¡Qué bien Teresa! De verdad que me ha gustado, disfrutado de lo lindo.

Yo tengo debajo de la cama cajas de plástico repletas de discos y libros, jaja. Pero bueno, yo más que soñar con gente que me atrapa, le temo a los bichos... ufff, siempre hay alguno bajo la cama!

En fin, has demostrado ser buena escritora,

Saludos
Juanma
Teresa Cameselle ha dicho que…
Carmen, Assumpta, yo tampoco me he llevado nunca nada bien con la oscuridad, aún ahora no me gusta dormir con un pie fuera de las mantas o con la mano colgado del borde del colchón.
Juanma, tampoco me llevo bien con los bichos, sobre todo con las arañas, ni siquiera soy capaz de matarlas, aggh, qué asco me dan.
Besos.
Felisa Moreno ha dicho que…
Me ha encantado, es terrorífico, genial, no se lo leo a mi hija que no vuelve a dormir sola, jajaj, es un poco miedica.

Un beso, compi
Natàlia Senmartí Tarragó ha dicho que…
!que repelús me ha entrado! Como para mirar debajo de la cama, un escalofrío. Cuento corto, imaginativo, de sueños...más que de terrores terroríficos. Felicitaciones, natàlia

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