BREVEDADES: MANICURA


MANICURA
©Teresa Cameselle


Se comía las uñas hasta convertir sus dedos en muñones sangrientos. Entonces, cuando ya no podía seguir devorándose las propias, practicaba la manicura a los difuntos de la funeraria familiar. Pero no usaba para ello tijeras ni cortauñas.


Comentarios

Annick ha dicho que…
Que macabra estas hoy ...

Besos desde Málaga.
San ha dicho que…
Aggggg!!! Teresa que comerse las uñas es como una adicción, cuando empiezas es un no parar.
Un abrazo.
Teresa Cameselle. ha dicho que…
Un poco gore, sí, jaja.
A veces salen estas cosas.
Besos.

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