Crítica "La fórmula deseada" Menchu Garcerán


“La fórmula deseada” de Menchu Garcerán es la novela ganadora del V Premio Terciopelo de novela romántica. De entrada, una novela ganadora de un premio garantiza calidad, y en este caso eso es lo primero a destacar de “La fórmula deseada”.
Es el primer libro que leo de Menchu Garcerán, autora que en el año 2010 publicó “El viaje del presidente”, título que me apunto en la lista de pendientes después del buen sabor de boca que me ha dejado este segundo. No puedo comparar, por lo tanto, si la autora ha mejorado en su escritura, como es normal que ocurra entre la primera y la segunda novela, pero sí puedo asegurar que Menchu escribe con esmero y pulcritud. Es decir, cuida el párrafo, encuentra la palabra exacta, no cae en vicios narrativos, reiteraciones o abusos. Si se le quiere buscar algún pequeño defecto, sería la escasez de figuras literarias y términos más poéticos que tienen buena cabida en una historia de amor, pero que aquí también es disculpable su ausencia, al ser esta una novela de intriga y suspense, con asesino incluido.
“La fórmula deseada” es la historia de la investigadora Diana Manetti, española, hija de italiano, y de su descubrimiento de un medicamento pionero en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. La alegría y la satisfacción que puede producir tan importante descubrimiento, y más para una mujer que vio el sufrimiento de su padre por la misma enfermedad, se verán empañadas por una serie de asaltos y sucesos extraños que desde el principio será evidente que tienen que ver con el deseo de alguien de hacerse con la fórmula del medicamento. Diana conocerá al dueño del laboratorio farmacéutico para el que trabaja en Vigo, con sede central en Londres, Adam Howard, y él será quién de un cambio definitivo a su vida, más allá de su trabajo, que lo ha sido todo para ella durante años.
La trama se desarrolla alterando sabiamente el género romántico y el de suspense, la relación entre Diana y Adam, y el complot para robar la fórmula. Pero, siendo una novela más del primer género que del segundo, es esta parte la que más engancha al lector. Hay un momento en toda buena novela romántica en el que dices ahora sí, esto es lo que estaba esperando, un punto de no retorno en el que ya no puedes dejar de leer hasta el final, yo lo encontré en la página 159, en estas líneas:
“¡Oh, Dios! Atinó a pensar. Otra vez no. Durante unos minutos, ya no pensó nada más. El ángel vengador había pasado al ataque. Sus ojos brillaban como ascuas y sus labios besaban como un demonio.”
A partir de ahí, y hasta la 253 en que acaba la novela, ya no viví en otro mundo más que en el creado por Menchu Garcerán para “La fórmula deseada”.
Hay mucho más en esta historia, hay varios viajes, hay las calles de Vigo y las nieblas de la costa gallega, y hay un capítulo, el 20, por el que los gallegos nos quitamos el sombrero ante la escritora de Albacete, y yo, personalmente, le concedería la Orden da Vieira.
“La fórmula deseada” de Menchu Garcerán está disponible en librerías desde el día 2 de mayo, así que ya sabéis lo que tenéis que hacer si queréis disfrutar de una buena historia de romance y suspense.

Comentarios

Yolanda Quiralte ha dicho que…
Ostras Teresa, lo he leído y me he ido directa a por la novela de Menchu jajajaa. No estaba aún. Arggg, ahora por "tus culpas" me pasaré la tarde mordiéndome las uñas. JAjjajaaj. Un beso
αṉģÿÿ ha dicho que…
¡hola! me gusta tu blog,es magnifico!!-te sigo y te invito q visitas el mio-buen finde...abrazos y mordiskos

http://checktheseblueskiesout.blogspot.com

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