(MARTES OPINIÓN) ENAMORADA DE LA ROMÁNTICA
La primera gran novela de romántica que leí, y tuve mucha suerte de aquella causalidad, fue "Cenizas al viento" de Kathleen Woodiwiss, hace muchos, muchos años. Algo así te marca como lectora para toda la vida. Porque no solo me enamoré de la historia, del estilo de la grandísima Woodiwiss, de sus escenarios y sus intrigas... Me enamoré de sus personajes. Ese es el gran truco de magia de la literatura romántica, que te provocan una empatía y una inmersión total en la historia de amor. En los últimos años, las modas literarias centran gran parte del interés de la novela en el carismático y atractivo protagonista masculino, esos personajes que te describen con todo lujo de detalles y con una personalidad y un físico que es imposible no sentirse atraída por ellos. Eso no sucedía con las novelas clásicas. Por supuesto que te enamorabas del protagonista masculino, pero... Cuando leí "Cenizas al viento"... Yo me enamoré... De Alaina McGaren. Como ...