Blanca como la nieve, roja como la sangre. Alessandro D´Avenia


Los que disfrutéis tanto como yo de pasear por las librerías -mucho mejor que por tiendas de ropa siempre repetida, donde va a parar- ya habréis visto este libro. Está en todas las estanterías, bien a la vista, con su bonita portada y su llamativa faja roja. No es un libro que yo compraría así de buenas a primeras, lo reconozco, huyo de los bestsellers como de la peste, pero ahora voy a contar cómo me ha sorprendido.
Primero decir que me llegó a casa por cortesía de Bloguzz (una web que regala productos a los blogueros a cambio de su opinión personal. Sí, sí, no es coña, los REGALAN, y encima te los envían a casa por mensajero).
Y digo primero lo de Bloguzz, porque tengo que decirlo, pero también para aclarar cómo fue a parar este libro a mis manos, que de otro modo tal vez no hubiera leído.
El caso es que el libro, por muy bien que tratan de venderlo, para mí no prometía. Primero ese título tan largo y rimbombante, que enseguida descubres que sale de un cuento infantil italiano, y con eso ya te empieza a gustar más la historia. Otro punto que no iba en su favor es su promesa de novela juvenil. No tengo nada contra las novelas juveniles, al contrario, leo muchas, sobre todo de fantástica, pero la típica que cuenta problemas de adolescentes, que si amores, que si peleas, que si la música, que si las motos (estos son italianos, todos tienen moto), pues claro, de entrada te queda un poco lejos. Si encima la historia la cuenta un chaval de dieciséis años en primera persona, ya te empieza a sonar a chino.
Y esa es la cuestión. Que ahora que me he leído toda la historia de Leo, el chaval del pelo imposible, que reconoce su incapacidad de concentrarse en los estudios, que está colgado por la chica más guapa del instituto que pasa ampliamente de él, y que lo único que le gusta es el football, andar en moto, y pasear a su perro... Pues ahora, digo, que lo estoy recordando, ya casi lo echo de menos. Y no porque Leo podría ser mi hijo, que por cierto se parecen como un huevo y una castaña, sino porque Leo, o Silvia, o Beatrice, podía haber sido yo cuando tenía su edad. Porque ese es el truco de este libro, su genialidad, que te hace recordar cuando tenías esa edad, lo pequeño que parece entonces el mundo, los amigos, el instituto, tus padres y poco más. Hay un momento en que Leo se da cuenta de que el mundo es mucho más, porque claro, aquí hay una historia, y es bastante triste, que le obliga a reflexionar, a replantearse el mundo y a madurar, pero no intenta dar lecciones, ni siquiera se recrea en los momentos más tristes, no es tramposa, y lo digo en cuanto a esas novelas que juegan con los sentimientos del lector, y bien que podía hacerlo ésta, pero no. Te da las dosis justas, porque la vida es así, y más la de un adolescente, hoy estás en la cima, mañana en la sima más profunda, pero su vitalidad y su rebeldía está por encima de todo y logran salir adelante, hasta de lo más duro.
Os recomiendo este libro, es de fácil lectura, para los perezosos, pero también invita a la relectura, para los aplicados. Volveréis a tener dieciséis, los que no los tengáis, y recordaréis cuando todo el mundo cabía en una mirada de la chica/el chico que tanto os gustaba. Y también recordaréis por qué un día tocó crecer y ya no hubo vuelta atrás.

Comentarios

Megami ha dicho que…
suena de la más interesante y ya pa rematar dices que es de fácil lectura, pues genial!!

Besos!^^
Carmina ha dicho que…
Uys Teresa tengo 16 años?, pues esos y unos cuantos mas y a mi el mundo si me parecia pequeño y que nadie me comprendía y que todo me sobrepasaba,y fijate tu por donde siendo española tenia moto, iba al instituto y ese año me lo pase cañon y aun no se como chica pero fue el año que mejores notas saque. Le dare un vistazo cuando lo lea, te confesare que a mi la historia tampoco me atraia nada
Bookworm ha dicho que…
Creo que si no me lo llega a mandar Bloguzz tampoco lo habría comprado, pero reconozco que me gustó y sí llego a emocionarme en algún momento.
AiKo (Merche Diolch) ha dicho que…
Yo esté libro lleva rondando por mi cabeza si hacerme con él o no desde hace bastante tiempo porque, aunque la historia no me llama mucho la atención, creo que con la portada han conseguido crear algo muy bonito :D

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